El aceite de coco ha sido tema de conversación durante las últimas semanas debido a que se ha catalogado como dañino para la salud, así lo menciona un artículo en la revista estadounidense USA TODAY titulado “El aceite de coco no es sano. Nunca ha sido sano” y el video “¿Te vuelve loco el aceite de coco? Pues es puro colesterol.” publicado por el canal de Youtube PlayGround. Ambos comunicados hacen referencia a un artículo publicado por la American Heart Association donde se indica que el aceite de coco, al ser una grasa saturada, incrementa el colesterol LDL o el “colesterol malo” y que puede causar problemas cardiovasculares.

En esta nota te daremos un pequeño resumen sobre las grasas saturadas para entender lo bueno y lo malo del aceite de coco.

Una intro: Grasas saturadas, monoinsaturadas, poliinsaturadas y trans

Existen diversos tipos de grasas: las saturadas son aquellas que se mantienen sólidas a temperatura ambiente, tales como la mantequilla, aceite de coco, la manteca de cerdo y otras grasas animales. Las monoinsaturadas son líquidas a temperatura ambiente, se encuentran en las aceitunas, el aceite de oliva y en la palta. Las poliinsaturadas también son grasas líquidas, como el aceite de linaza, chía, sacha inchi y ajonjolí. Las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas son beneficiosas para la salud al consumirse crudas, ya que aumentan el colesterol bueno en el cuerpo, sin embargo, al ser expuestas a altas temperaturas (cerca a los 180 grados celcius) pasan por el proceso de oxidación, es decir, reaccionan al oxígeno  y producen compuestos que pueden ser tóxicos para las células y pueden contribuir a la desarrollo de enfermedades.

Por otro lado, las grasas trans se forman al convertir grasas líquidas (poliinsaturadas o monoinsaturadas) a grasas sólidas, a través del uso de hidrógeno. Este tipo de grasas se utilizan en alimentos ultra-procesados para mejorar el sabor, textura y abaratar costos  y aparecen en las etiquetas como margarina, grasa hidrogenada o parcialmente hidrogenada; este tipo de grasa artificialmente saturada es la que se ha relacionado más estrechamente con el incremento del colesterol malo, reducción del colesterol bueno, enfermedades cardiacas y daño celular.

Lo malo del aceite de coco:

  • El aceite de coco, es, efectivamente una grasa vegetal mayormente saturada y, así como la mantequilla, su consumo excesivo podría elevar el colesterol LDL (malo).

Lo bueno del aceite de coco:

  • A pesar de que puede incrementar el colesterol malo, el aceite de coco también causa un aumento en el colesterol HDL (el colesterol bueno), mejorando la calidad y tipo de colesterol total en el cuerpo.
  • El aceite de coco, a diferencia de las grasas saturadas de origen animal, está compuesto por ácidos grasos de cadena media. El beneficio de este tipo de grasas saturadas es que nuestro cuerpo es capaz de metabolizarlas en el hígado e inmediatamente convertirlas en energía, en vez de solamente guardarlas como grasa.
  • Así mismo, por su alto contenido de grasas saturadas es de los mejores aceites para cocinar y freír ya que resiste altas temperaturas sin formar radicales libres, en comparación a los aceites líquidos.

Investigaciones:

Si bien el artículo del American Heart Association indica que una persona con obesidad y problemas de colesterol puede mejorar su salud eliminando por completo las grasas trans (todos los alimentos ultra-procesados) y reduciendo al mínimo las grasas saturadas, existen otros profesionales que ponen en cuestión esta idea.

Mark Hyman, nutricionista y director de la Clínica de Medicina Funcional de Cleveland explica que el cuerpo necesita colesterol y grasas saturadas para mantener las membranas celulares, el cerebro y las hormonas funcionando correctamente. “El colesterol no es la causa de los problemas del corazón sino el reparador del daño producido en las arterias por una dieta alta en carbohidratos y azúcar”. Este tipo de dieta eleva el colesterol malo y lleva al cuerpo a la pre-diabetes. Hoy en día, cada vez más nutricionistas consideran que una dieta baja en grasas no es la mejor porque muchas veces los productos denominados “light“ o “low fat“, si bien contienen un 30% menos de grasas, contienen el doble de azúcar, lo que sí puede influir en el desarrollo de problemas cardiovasculares.

Nuestra recomendación:

Aunque consideramos que el aceite de coco no es malo para la salud, es importante tomar en cuenta que ningún alimento se debe consumir en exceso. El beneficio del aceite de coco se hace evidente al compararse con otras grasas al momento de cocinar, sin embargo recordemos que las frituras deben ser limitadas y que podemos consumir otras grasas líquidas de forma cruda como por ejemplo el aceite de sacha inchi o el de chía como aliño en una ensalada.

Además podemos cuidar de nuestro corazón y arterias reduciendo el consumo de carbohidratos y “azúcar escondida“ en productos “light“ o “bajos en grasas“. Elijamos incluir frutas y verduras crudas y alimentos integrales a nuestras comidas y reducir al máximo todos los alimentos procesados.

Fuentes:

1. American Heart Association. The Skinny on fats. Abril, 2017.

http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/Cholesterol/PreventionTreatmentofHighCholesterol/Know-Your-Fats_UCM_305628_Article.jsp#.WWwT09M1_Vp

2. Authority Nutrition. Is coconut oil good for you? 26 de mayo, 2017

https://authoritynutrition.com/why-is-coconut-oil-good-for-you/

3. Harvard School of Public Health. Coconut oil: Supervillain or superfood? Enero, 2014.

http://www.health.harvard.edu/heart-health/coconut-oil-supervillain-or-superfood

4. Hyman, Mark. Coconut Oil – Are You Coco-Nuts to Eat It? 26 de junio, 2017.

http://drhyman.com/blog/2017/06/26/coconut-oil/

5.Martínez-González, Miguel A.; Salas-Salvadó, Jordi; Estruch, Ramón; Corella, Dolores; Fitó, Montse; Ros, Emilio; PREDIMED INVESTIGATORS (2016-08-01). “Benefits of the Mediterranean Diet: Insights From the PREDIMED Study”. Progress in Cardiovascular Diseases. 

6. Mosley, Michael. Which oils are best to cook with? 28 de julio del 2015

http://www.bbc.com/news/magazine-33675975